Festival Internacional de Poesía en Puerto Rico 
                                                       
Regresa al Festival 2011
   

Adriano Corrales (Costa Rica, 1958). Ha publicado: Tranvía Negro (Poesía, Ediciones Alambique, San José, 1995; Ediciones Perro Azul, San José, 1999); Los ojos del Antifaz (Novela, Ediciones Perro Azul, San José, 1999; Ediciones Piel de Leopardo, Buenos Aires, Argentina, 2001; EUNED, San José, 2007); La suerte del Andariego (Poesía, Ediciones Perro Azul, San José, 1999); Hacha Encendida (Ediciones El Pez Soluble, Caracas, Venezuela, 2000); Profesión u Oficio (Poesía, Ediciones Andrómeda, San José, 2002); Caza del Poeta (Poesía, Ediciones Andrómeda, San José, 2004); El jabalí de la media luna (Cuento, Ediciones Arboleda, San José, 2005) y Balalaika en clave de son (Novela, Editorial Costa Rica, San José, 2006). Como compilador ha publicado Poesía de fin de siglo. Antología de poesía nicaragüense y costarricense (Ediciones Perro Azul, San José, 2000); Antología del cuento masculino costarricense (Ediciones Letra Negra, Guatemala, 2007) y Sostener la palabra. Antología de poesía costarricense contemporánea (Ediciones Arboleda, 2007).

Es profesor e investigador del Instituto Tecnológico de Costa Rica donde dirige la revista FRONTERAS y el Encuentro de escritores centroamericanos y del Caribe. Ha sido antologador de poesía y narrativa costarricense y centroamericana y ha participado en múltiples festivales y encuentros de escritores nacionales e internacionales, entre ellos los Festival Internacionales de Poesía de Medellín y Bogotá en Colombia. También escribe teatro y ensayo y colabora con varias publicaciones nacionales y latinoamericanas.

 

 

CARTA AL HIJO

 

Sería difícil escribir esta carta sin evitar las justificaciones

digresiones de caída y vela hinchada hacia el poniente

en el fósforo del Báltico un amanecer de lluvia y lágrimas

con el rostro frente a las paredes blancas de un hospital invernadero

 

¿Será difícil inventariar las lunas los cruces de esquina

los caballos estivales galopando a ambos lados del transiberiano

las noches de vodka alrededor de la ausencia sin tus pasos?

 

Será duro el batallar de los acontecimientos

las visas los pasaportes los aeropuertos los desencuentros

las callosidades del alma la inutilidad de los abrazos

 

Será difícil anotar que he desvivido bebido huido

hacia los agujeros del tiempo en la marcha de las palabras

 

Más difícil aún revisar imágenes de un país imaginario

las bombas que caen en el Chorrillo sobre San Miguelito la luna

el desfile de gorilas amarillos desatando el istmo con su fuego homicida

sus fauces hediondas alimañas de carnicería

y vos bajo la telaraña de la cama en la habitación del miedo

asustado y sorprendido sin comprender por qué el imperialismo

los capitales la banda neoliberal los lameculos tropicales

la horda de paisanos como perfectos chacales

el paréntesis de este centro planetario atiborrado de compañías

comerciantes del reino usureros serruchadores de tus sueños

mis sueños de una sola patria matria nuestros sueños

los de tu madre con los muñecones del teatrillo callejero

por las selvas del Darién o en el Archipiélago donde las embarcaciones

llevan traen los cuentos de los fundadores elementales

los soles de la palma el brillo soberbio de las pieles

trasiegan el pasado contra el futuro en un eterno presente

 

Es difícil ocultarse hijo muy difícil

escribir todo esto sin que me tiemblen las manos

y un rumor de cadenas crepitaciones inexpresables

naveguen por dentro como una estampida de bisontes guerrilleros

y la mirada se nos pueble de nubes en el olvido de nuestros nombres

 

Harto difícil esta tarea de acercarte a mi otro yo

el de los ojos del antifaz con la suerte del andariego

en un tranvía negro que siempre retorna y retorna

con las hilachas nocturnas de los murciélagos

siemprevivo siempreamargo cautiverio de las páginas que se humedecen

como las lapidas con el rocío de los cementerios

o las bestias que huyen perseguidas por el amazónico incendio

 

 

Me es muy difícil decirte hijo decírtelo sin faltarle al recuerdo

que yo también me caigo me lluevo me abro me cierro

me ablando me tiemblo me tenso con los látigos los templos

del primer indicio la mediada caricia el último vuelo

para decirte así sencillamente hijo sin literatura

así al puro aire que todos somos viajantes y que por eso

y a pesar de todo lo que transcurre bajo el poema

a pesar de todo lo que muero te escribo y te quiero

 

(Del libro Profesión u Oficio, Ediciones Andrómeda, 2002)

 

CASI-DA A FEDERICO GARCÍA LORCA

 

Nuestras ciudades enloquecieron con sus guadañas

el humo asfixia a los maricas los peones las pitonisas

los rascacielos los callejones la caravana de gitanos

en el éxodo de los incendios la Danza de la Muerte

con sus harapos sus cadenas su retorcerse

alrededor de este siglo que también se nos muere

por las horas graves de esta tarde en que subís vos

Federico ángel toreador de las estrellas los enjambres

 

Siempre vos subís por las cinco sangres de la tarde

con Antoñito el Camborio e Ignacio

con el rey de Harlem y el Viejo de las hierbas del Hudson

con una comparsa de negros en búsqueda de su Habana para verte

 

Subís y bajás y subís por las cinco sangres de todas las tardes

como un son de la murga en la guitarra más ancha y profunda

pletórico de romances saetas valses con tu luna de plata

tu barca amarrada al alma  tu caballo anclado en el Alhambra

el puñal abierto y las cartas lanzadas a las esquinas de los amantes

 

Tras de vos vienen los fusiladores con sus capas de tinta y cera

y todos los que te han matado y te matan sin matarte

pero también vienen Margarita Antonio Pablo Luis Vicente

y los demás poetas con sus cantos y sus olivares de trashumante

 

Subís hacha de luz con todas las muertes a cuestas

encendido en el baile de máscaras con las páginas abiertas

como las flores en el instante de la primavera

 

Subís con nosotros en la hora ciega de los alacranes

con todo tu amor en nuestra rabia y en nuestros pesares

para iluminarnos y limpiar el óxido de los altares

la rancia costura de los maestros los empleados los generales

 

Subís toro torero por este cementerio de plantas y pañales

con tu fuego perpetuo de lluvia para apagar las academias

los anuncios las lámparas de la fama las camas vacías los pedestales

 

Subís y subís con tu alta raíz de sombras y jaguares

hasta este nombrarte nombrándome en la apuesta más lúcida

de los guernicas las plazas los bosques los labios más lunares

subís y nos subís por la garganta como una procesión fresca de animales

para regresar a la humedad de los collares en el lomo del tiempo

y arrear la bandera negra de tu Andalucía para izar la nuestra

esta funda de sortilegios en la concavidad de todas todas las sangres

 

(Del libro Profesión u Oficio, Ediciones Andrómeda, 2002)

 

VIDEO CLIP PARA JORGE LUIS BORGES

 

Yo no miro el oro de los tigres

sino las palabras / tigres que nos devoran

así como el jardín sin los senderos

nos identifican nos ignoran

no el mundo de Morel al alimón

con Bioy Casares tu otro yo en sus alucinaciones

 

Tampoco es como piensan tus biógrafos

críticos ramplones sin imaginación creativa

que la mirada interior (- que - la - mira - da - al - interior)

el laberinto de los ojos con su Teseo

el podium de los pinochetes con el laurel y la lira

la biblioteca infinita del ratón que se muerde la cola

y roe todos los folios de lo alarmantemente maravilloso

 

¡Claro que no!

 

Simplemente este abismo abismándose más

para doblar la esquina y saber lo que hay que saber

que esto no es Buenos Aires ni Ginebra (ni siquiera ron)

sino tigres / palabras que se evaporan y reescribimos infinitamente

como el ciego en una playa antes de la batalla

o el cantor perseguido esquivando la luz

cuando escupe estos pergaminos amarillentos

sin importar el fuego ni las migajas azules del tiempo

 

(Del libro Profesión u Oficio, Ediciones Andrómeda, 2002)