Festival Internacional de Poesía en Puerto Rico 
FIPPR

   

ANTONIO ROSA MONTAÑEZ

(Caribe Madre Tierra)

 

Nacido en San Juan, Puerto Rico el 25 de noviembre de 1947. A los dieciséis años se traslada a los Estados Unidos donde culminó estudios universitarios en Administración Comercial. De regreso a su país natal, se licencia en Artes y Ciencias Sociales de la Universidad Interamericana de Puerto Rico. Participó en cursos especializados de antropología en la Universidad Autónoma de México. Hoy día se desempeña como empresario de una compañía de agencia de Aduanas y comercio internacional.
Gran parte de su obra ha sido publicada en Canto Poético, y otros foros y revistas electrónicas.

En la actualidad edita su libro que será publicado a principios del año 2008. Participó en el Primer Encuentro de Poesía Internacional en la Universidad de Loja en Ecuador. Figura en la Antología de Poesía Ventana de luz y de esperanza de la misma universidad.

 

Historia de un Violín

Pude haber cruzado el reto
sobre el puente de cuerdas guardabas el silencio de tu melodía
y los secretos de sonidos en madera añeja
baña con obreros portavoces la entrega de los mil días.
Al oírte clamas en música palabras
arco de rubio cabello que palpa sobre hilos
sensaciones afinadas, sensuales, profundas, alegres
orquestando en singular propósito
Así eres exponente de un grito histórico
herramienta de agarre en la belleza
que trasciende la imposibilidad predicada de la fantasía
con lo artístico y melodioso de tu fineza.
Pude haber cruzado el reto al una vez abrazarte
me acuerdo del reflejo en el espejo de ansias escondidas
y tocarte aunque no llegue a ser lo que quería
pero llegaste a mi alma en permanencia.
Sé que el sonar de tus cuerdas es prédica
complementas con el viento el recuerdo
y a la música vida.

 
Ser en el amor
 
Aunque nunca me hayas querido
estoy aquí para recibirte
no ha sido suficiente recorrer tu ámbito carnal
haber rosado tus labios y senos de amapola
ni la mística del placer de tus entrañas
ni haber explorado tu piel con el sudor de mis dedos
como rocío mañanero sobre las flores.
Haber contestados mis caricias
y concentrar tu pensamiento sobre mi cuerpo
no es suficiente
ni los días donde las sonrisas fueron espontáneas
y tu frágil mirada me atraía
para agarrarnos con el mismo propósito.
Haber sido mojado por la lluvia sin refugios
huir hacia el espacio secreto
albergarnos en los árboles
esconder los cuerpos desnudos en la poza exótica
gritar nuestra voz patriótica a la atmósfera de días
No es suficiente tener casi todo tu amor
con excepción de una o dos gotas
ni el paisaje de días que no cuentan
donde solo el olvido elimine las angustias
y el centro de tu vida sean proyectos,
sentirnos bien entreteniendo actitudes.
Quizás ya no te llegue el amor como propuesta
pero no lo apartes, no lo confundas
no creas que se comparte
el amor es centro de vida.



Desentender el Querer

Soy solo espuma del mar de tus aguas
la que acaricia el embate contra el farallón de tus días
agarrando por segundos tu majestuosa contextura
con la blancura de mi entrega
latiendo sobre tu rostro un abrazo sin olvido
Embate sobre embate repito lo mismo
recorro tu cuerpo de fuerza y gallardía
tu delicadeza se refleja con el arrebol
un rostro de misterios tuyos y míos
un complemento que solo la naturaleza entiende.