Festival Internacional de Poesía en Puerto Rico 
FIPPR

   

José Luis Moreno del Toro, Holguín 1943. Médico, narrador y poeta, ejerce como profesor de cirugía general en el Hospital Universitario  “General Calixto García”, de la Ciudad de La Habana, miembro de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba. Entre otros títulos ha publicado los siguientes poemarios: Carta (1983), Va pue…Poemas casi nicaragüenses ( 1986), Beber de la lluvia (1988), Poemas de Granada, Granada, España (1994), Otras formas del insomnio, Medellín, Colombia (1996), La otra mordida de la manzana, Medellín, Colombia (1997), Cantigas Salvadas (2000), Agualuna del Otoño (2002), Violeta ya no vive aquí (2003) y la antología Mar de Leva en el 2007.  Sus poemas han sido traducidos a varios idiomas. Por donde asoma la raíz, cuento (1992), su relato Flor de Pino, publicado en Nicaragua en 1984, fue llevado al cine por la cineasta Laura López  recibiendo premios internacionales en festivales de cine y  televisión. Ha sido merecedor entre otras de: La Distinción  por la Cultura Nacional de la Republica de Cuba (1993), El Hacha de Holguín(1993), Ciudadano Honorífico de Colombia (1997), El Escudo de la Ciudad de Gibara (1995), entre otras; preside  en la actualidad la cátedra de Cultura Cubana del Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana, Cuba.

 

            A IMAGEN Y SEMEJANZA

 

 

Para hacerte

de nuevo

daría humedad

a esta tierra

con ese manantial

que sólo tú haces brotar,

formara el barro

con estas manos de fatigar tu cuerpo

moldeándote con tu egoísmo,

arrancara estrellas

para tus ojos, tu boca, tus pechos

y te dejara vacía

completamente hueca

                                   para llenarte de amor.

 

 

MEA CULPA

 

Los sueños tuyos,

los ojos tuyos,

la sonrisa tuya,

los pechos tuyos,

el amor tuyo,

los hijos tuyos

y claro está,

                                           la incomprensión mía

 

VEDA DEFINITIVA

 

 Los nudos cuando no pueden zafarse

 se cortan.

   Alejandro de Macedonia.

 

De nuevo estás en veda, pero ahora definitivamente

y los ojos se van llenando de arena

porque no hay lazarillos para pupilas dilatadas.

 

 Te meces en el tiempo

para quedarte atrapada dentro del reloj

solo me queda inventarte de nuevo

y esperar a que llegues

vestida de aguas,

atravesando el vitral de las tardes de octubre

con las estrellas temblando sobre la piel

y guisazos enredados en el pelo.

 

Recuerdo tus olores de vida y pólvora

mientras un raro aliento a extremaunción

me trae la brisa de tu sudor.

 

Las aburridas calles bostezan de polvo

pero las viejas piedras de la ciudad

la puesta de sol

preguntan por ti,

y yo, las remito a otra dirección.

 

CHARLES STARRET DESCARGA SU REVOLVER

Y AJUSTA SU SOMBRERO ALÓN, EN EL CINE DE MI BARRIO

 

La sorpresa de las sombras y la penumbra

fue el principio

al final como siempre,

dentro de la algarabía de los muchachos

el último fotograma

fue el beso de él con la rubia muchacha

en la ventana de la diligencia de la West Fargo,

yo entre tantos deseos era el que no terminara

la  función, ni la película.

Y en blanco y negro

descubría el amor y el pecado en la mano de ella

en la última fila de incomodas butacas,

de madera y mimbre

habitadas por las chinches y otros insectos.

Mientras Charles Starret descarga su revolver

y ajusta su sombrero alón, en el cine de mi barrio.

 

DONDE LA SUICIDA CUELGA

 

Una mujer se ha perdido

conocer el delirio y el polvo (...)

Silvio Rodríguez.

 

La suicida cuelga del centro de la primavera

no importa cual sea la estación

con sus manos ella ha trenzado la cuerda

donde se balancea sin escrúpulo

permanecerá desnuda, incorrupta

en su intento de levitar,

también se ha extraviado

desde su camino y sus deseos

ha traslado la Vía Benetto y Champs Elysse

o los distantes mareas del mediterráneo

a las sucias calles de su Habana

inseparables balcones

y otros permanentes corrales

que no guardan los deseados perfumes o espejismos

con que se ha enceguecido

olvidando la presencia

de esos necesarios rumores de las nostalgias

que en otros tiempos

mezclaran el  lodo de sus lagrima con el hollín,

perfumes o aromas que convoca las marcas del sol

sobre el albo amanecer  de su piel.

 

Nuevos tatuajes de humedad, alcobas,

otros sitios de obligados prestamos

a su mullida comodidad

repetirán la acrobacia de la traición

para un breve espacio  en  casas  de empeños

donde en juegos de azares esta en venta

la exacta subasta de su breve vida

La suicida cuelga de la escarpia,

esta vez acompañada de sus nuevas aves de rapiña

                                                 definitivamente. …