Festival Internacional de Poesía en Puerto Rico 
FIPPR

   

Vicente  Rodríguez  Nietzsche. Poeta nacido el 5 de abril de 1942 en Santurce, Puerto Rico.

Director de la revista de poesía Guajana desde su fundación en el 1962, donde ha publicado parte de su poesía. Vice-Presidente del PEN CLUB de Puerto Rico en 1999.

Colaborador de las revistas literarias: BAYOAN, MESTER, VERSIONES, PROMETEO, ISLOTE, SIN NOMBRE, AMANECER, MAIRENA, INSTITUTO DE CULTURA PUERTORRIQUEÑA, ATENEA, HOMMISE y otras de la Isla.

-1986-88-.  Presidente de la Bienal de Poesía –2002-. Director Ejecutivo del I Festival Internacional de Poesía en Puerto Rico 2008

En 1995 fue galardonado con la medalla José María Heredia en Santiago de Cuba.

En el exterior ha colaborado con diversas revistas de países latinoamericanos. Ha participado y organizado varios recitales de Gráfica y Poesía en República Dominicana, Venezuela, Nueva York y Puerto Rico.

Ha participado en eventos literarios internacionales en República Dominicana, Cuba, Nueva York; Perú, Nicaragua, México, Argentina, Panamá, Colombia y Puerto Rico.

LIBROS PUBLICADOS

Domingo, lunes, martes en 1965; Estos poemas( con Andrés Castro Ríos) en 1967; Trovas lareñas; colaboración con Andrés Castro Ríos, José Manuel Torres Santiago en 1968; Mural en 1973; LÍRICA COLÉRICA ( colectivo con Edna Iris Rivera,  Andrés Castro Ríos y Angelamaría Dávila Malavé) en 1977; Te digo Fidel,  en 1978;  Amor como una flauta,  en 1978; Guajana-Gráfica y Poesía (colectivo con Edwin Reyes, Vanessa Droz y Juan Sáez Burgos) en 1979;  Del dulce pie tu caminar tranquilo,  en 1983;  Nanas para nenes, (con Andrés Castro Ríos) en 1985; En una sola torre Poemas familiares (colectivo con: Manuel Joglar Cacho, Nimia Vicéns, Violeta López Suria, María Arrillaga, Antonio Ramírez Córdova, Andrés Castro Ríos, Coqui Santaliz y Ricardo Cobián) en 1987Para tocar la música de tu amor en 1988;  Decimario en 1988; Vuelvo a enhebrar la musical costura, 1989; sonetillos, 1991; Hasta el final del fuego,  Antología, selección-introducción de Marcos Reyes Dávila) en 1992; No supe enamorarme de Azucenas,  1994;  Lo mejor es doble nuestro sueño, 1995, UNEA-Guajana, Habana, Cuba.   Voces del silencio, 1997, Ediciones Inspiración-Guajana, Santiago de Cuba. Que canten en verdad lo que te quiero, 1999; editorial guajana Dos alas, 2001, Selección, décimas, Varios autores. Editorial Guajana junto a Ediciones Inspiración de Santiago de Cuba. Flor de lumbre Antología selección de Reinaldo Marcos Padua 2004, Editorial Guajana y ICP. Madrigales, en colaboración con Andrés Castro Ríos, Colección Guajana, 2006.

Contacto: guajana@coqui.net  

Las Palmas #1059

San Juan, Puerto Rico 00907

Tels. 787-269-3802 y 787-381-0694

 

 

II

Pongo la primera sílaba en tus ojos

porque tienen un tono claro de gaviota.
porque son dos alas que aletean
y vuelan la alegría que contienen

Pongo la primera sílaba en tus ojos
por que son dos rayos que persiguen
y atraviesan muy profundo en estos míos.
Porque, aunque negros,
no impiden transparencias
y comparten la sombra que les brindo.

Las cosas que podría decir de tus ojos
las guardo bajo labios
porque tienen un nombre
y un sabor
que ocultamente me alimentan...

 

X

Y hundir mis manos en tu cuerpo de seda

como estrella que hunde su luz dentro del agua.

Tú,
que eres la ciega palpitación de mis tinieblas,
recibe dulcemente esta acogida,
que yo no fuera yo por ser mis manos
y no vieran mis ojos  sino por tu mirada.

Pero mis palabras no dan para este canto.
Son flacas como hojas amarillas,
como culebras argentadas resbalan.
No llegan a ser brújula transparente
de una playa,
no son un pie desnudo
y mi pensamiento
el zapato que las calza.

Son lejanas...  lejanas.
Son pequeño límite que anhelo,
están en el fondo del pozo  en la garganta,
al borde de mis labios
y no estallan!

Se me escapan como peces.
Como sombras se me escapan.
Como tú me rehuyen las palabras.

 

PORQUE ERES MÚSICA

Vértebra por vértebra

recorren mis dedos tu columna.
En el hondo relieve
del llano que es tu espalda,
escalan la forma de algo tenue,
en segura conducción
hasta tu cuello.
Una por una palpan
su escalonada cinta
se afirman el índice
y el corazón emparejados...
Camino superpuesto
que recorren
mis dedos infantiles
alegrándose de ti,
porque eres música...