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Vilma
Reyes Díaz, poeta, narradora y educadora nacida en San Juan, Puerto
Rico. Además
de fungir como Secretaria de la Junta Directiva del Festival
Internacional de Poesía en Puerto Rico, colabora como editora de la
revista literaria En Sentido Figurado y es cónsul por San Juan del
movimiento Poetas del Mundo que dirige el poeta chileno Luis Arias
Manso. Funda el foro de poesía electrónico Canto Poético en el año 2001,
el cual permanece activo actualmente bajo su dirección. Ha participado a
nivel internacional en el Primer Festival Internacional de Revistas de
la Casa del Poeta Peruano en el 2004; en el Festival de Poesía de la
Casa de la Cultura de Ecuador y la Universidad de Loja.
Parte de su obra ha sido
publicada en varios medios electrónicos como la Revista Guajana,
En Sentido Figurado, la revista brasileña Nave de Palavra,
entre otros; en las revistas Luciérnaga y El Cuervo de la Universidad
de Puerto Rico en Aguadilla; en la Antología Internacional de Poesía
Ventana de Luz y de Esperanza de la Universidad Nacional de Loja,
Ecuador; en la Antologٌía de Poesía Amorosa, compilación del poeta
peruano Santiago Risso. Tiene varias colecciones de poesía inéditas:
Versos para la lluvia, Despertar de Otoño , e
Isomnio entre otros.
Amanecí
Amanecí
con la sensación de tus manos en
mi cintura
me estremeciste el alma,
se izaron veredas sobre mis
colinas
en mis llanos saturados de guerras
continuas
sin artimañas.
Me levanto
con el sigilo de tus dedos
enredados en mi cuerpo
y el sorbo del café sobre mi boca
evocando en cada trago
la pureza de tu beso en mis
labios.
Una brisa rumorea a mi espalda
nada es cierto
pero me ha dejado un río sonoro de
aves
en mis pechos.
Inmensidad
Te recibí
cuando tus ojos se posaron como
pétalo en los míos
Luego tu sonrisa
tu beso
tus palabras.
Ayer, mis ojos eran alas de
mariposa
y mis manos
un trigal en la pradera.
Unas siluetas cabalgan en mis
labios
y un destello de mi espíritu se
fundió en la sombra
al voltear
descifré tu inmensidad.
Irrevocable
Alargo mi desnudez
en la nostalgia de un itinerario
irrevocable
musito palabras de lluvia.
Vereda de latitudes que me
inflaman
y esparcen su humedad orgásmica
en mis alas.
Me tiendo
sobre la plenitud de tu cuerpo en
armonía con la noche
y resbalan los besos
en los caminos donde ahogué el
murmullo de la tarde
el acontecer de mis horas en
penumbras.
Me suspendo en tu centro
extasiada en la inmensidad
sofocante
de tus labios.
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