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Poemarios: Memoria (1970), El trabajo diario (1985), Abra palabra (1992), El libro de los sueños (2001).
Libros para niños: Fabián (1968), Poemas y colores (1968), Mi música (1969), Yucayeque (1970), Adiós Falcón (1985), En las cavernas de Camuy: Terón y su maravilloso mundo subterráneo (1999). Otros Cuentos en selecciones y antologías. Libros de investigación folklórica: El refranero puertorriqueño: Historia e ideología (2002) y Los nombres del falo: Un bosque de símbolos (2007). Figura en varias Antologías nacionales y extranjeras.
IRÉ A SANTIAGO
Iré a Santiago Con bruma y sueño Rompiendo noches Olvido y luna, Con caracol Puertorriqueño.
Iré a Santiago Hondo de amar. Veré a la niña Del bello mar Y a su gemela Luz almorena.
José y palabra Fogata en Re. Rafael con libro, Piel de carimbo. Recordaré…
Veré la piedra -sueño de niño- Que ablanda ojos Mata el abrojo Y abre la niebla Para el cariño.
Ochún con Lawrence Changó en el árbol Fruta de vida Pez por debajo Agua que anida.
Pachín hermano Poesía en la calle Vida en la mano. Por Turiguano Iré a Santiago.
La cuerda mía Alas tendrá. Podrá bailar Ángel de Omar Con pie de almendra Poesía solar.
Cavaillón –sangre De Portugal- Se hará guaracha Suspiro y son Para un Caribe Ceremonial.
Lescay en piedra Hará un corcel Porque la Antilla Va a recorrer: A Santiago Iré con él.
Con son de hermanos Despediré Pena y cadena, Lágrimas negras Llantos antiguos De lunarena.
Con seis cuerdas Guitarrearé. Isla tan cerca, Isla tan lejos. ¡Iré a Santiago! ¡A Santiago iré!
PARA CANTARTE EN SILENCIO
Yo quisiera una guitarra Suave, una guitarra Para tocarte por fuera. Una guitarra blanda Una guitarra Para tocarte por dentro.
Yo quisiera una guitarra Para tocar en tu vientre. Una guitarra de espuma Para tocarte dormida. Una guitarra de olas Para tocarte despierta.
Quisiera yo Una guitarra en la noche Con seis cuerdas de aurora.
Para cantarte en silencio Cuando tú te hayas ido Yo quisiera una guitarra De pájaros y de nidos.
MADRE JOVEN EN LA TARDE A Soraya, a todas.
Una muchacha Acaricia el hemisferio La dura piel de frontera El fruto impregnado de su vientre Antes del dolor Un siglo antes De que sea en la agonía de la tarde.
Ya se pinta su reloj de rojo Ya el grito Se le sale por los primeros ojos De adivinar su río El desbordamiento De aquellos antiguos y estos huesos Que se fundaran en el eterno abrazo Y en el siempre beso.
Desde lejos Su fecunda agonía Apesadumbra, rompe espejos. A lo cerca El grito final anuncia dos ojos Filosos primordiales Que miran las paredes, nuestras caras Tras la tierna lucecita de su asombro.
Ahora es ya la madre Que abraza furtiva entre la sangre Un mullido calendario que se abre Desde el fuego inicial de los estambres.
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