Festival Internacional de Poesía en Puerto Rico 
FIPPR

   

Wenceslao Serra Deliz, poeta, ensayista y cuentista nacido el 12 febrero de 1941, Santurce, San Juan, Puerto Rico. Ha trabajado también en la investigación folklórica, la literatura infantil y en talleres para niños. Miembro fundador de la revista literaria “Guajana”. Secretario del PEN Club, Capítulo de Puerto Rico (1985-93).

    

Poemarios: Memoria (1970), El trabajo diario (1985), Abra palabra (1992), El libro de los sueños (2001).

    

Libros para niños: Fabián (1968), Poemas y colores (1968), Mi música (1969), Yucayeque (1970), Adiós Falcón (1985), En las cavernas de Camuy: Terón y su maravilloso mundo subterráneo (1999). Otros Cuentos en selecciones y antologías. Libros de investigación folklórica: El refranero puertorriqueño: Historia e ideología (2002) y Los nombres del falo: Un bosque de símbolos (2007).  Figura en varias Antologías nacionales y extranjeras.

 

 

IRÉ A SANTIAGO

 

Iré a Santiago

Con bruma y sueño

Rompiendo noches

Olvido y luna,

Con caracol

Puertorriqueño.

 

Iré a Santiago

Hondo de amar.

Veré a la niña

Del bello mar

Y a su gemela

Luz almorena.

 

José y palabra

Fogata en Re.

Rafael con libro,

Piel de carimbo.

Recordaré…

 

Veré la piedra

-sueño de niño-

Que ablanda ojos

Mata el abrojo

Y abre la niebla

Para el cariño.

 

Ochún con Lawrence

Changó en el árbol

Fruta de vida

Pez por debajo

Agua que anida.

 

Pachín hermano

Poesía en la calle

Vida en la mano.

Por Turiguano

Iré a Santiago.

 

La cuerda mía

Alas tendrá.

Podrá bailar

Ángel de Omar

Con pie de almendra

Poesía solar.

 

Cavaillón –sangre

De Portugal-

Se hará guaracha

Suspiro y son

Para un Caribe

Ceremonial.

 

Lescay en piedra

Hará un corcel

Porque la Antilla

Va a recorrer:

A Santiago

Iré con él.

 

Con son de hermanos

Despediré

Pena y cadena,

Lágrimas negras

Llantos antiguos

De lunarena.

 

Con seis cuerdas

Guitarrearé.

Isla tan cerca,

Isla tan lejos.

¡Iré a Santiago!

¡A Santiago iré!

 

 

PARA CANTARTE EN SILENCIO

 

Yo quisiera una guitarra

Suave, una guitarra

Para tocarte por fuera.

Una guitarra blanda

Una guitarra

Para tocarte por dentro.

 

Yo quisiera una guitarra

Para tocar en tu vientre.

Una guitarra de espuma

Para tocarte dormida.

Una guitarra de olas

Para tocarte despierta.

 

Quisiera yo

Una guitarra en la noche

Con seis cuerdas de aurora.

 

Para cantarte en silencio

Cuando tú te hayas ido

Yo quisiera una guitarra

De pájaros y de nidos.

 

 

MADRE JOVEN EN LA TARDE

                     A Soraya, a todas.

 

Una muchacha

Acaricia el hemisferio

La dura piel de frontera

El fruto impregnado de su vientre

Antes del dolor

Un siglo antes

De que sea en la agonía de la tarde.

 

Ya se pinta su reloj de rojo

Ya el grito

Se le sale por los primeros ojos

De adivinar su río

El desbordamiento

De aquellos antiguos y estos huesos

Que se fundaran en el eterno abrazo

Y en el siempre beso.

 

Desde lejos

Su fecunda agonía

Apesadumbra, rompe espejos.

A lo cerca

El grito final anuncia dos ojos

Filosos primordiales

Que miran las paredes, nuestras caras

Tras la tierna lucecita de su asombro.

 

Ahora es ya la madre

Que abraza furtiva entre la sangre

Un mullido calendario que se abre

Desde el fuego inicial de los estambres.